Campaña Ambiental Pagana 2014

Descenso de Ishtar al Mundo Inferior

John Singer Sargent , Astarte, detalle de Pagan Gods, 1895


PRITCHARD, J. B. : La Sabiduría del Antiguo Oriente, traducción de J.A. G.-Larraya, ed. Garriga, 1966 pp. 94-100
* Original:,  The Ancient Near East, edición de Princenton University Press, 1955. Las traducciones pertenecen a diversos autores; esta en concreto a E.A. Speiser. La introducción y las notas a pie de página son las que se encuentran en la obra.


El tema central de este mito es la detención de la diosa de la fertilidad – la Inanna sumeria, la Ishtar acádica -, en el reino de los muertos y su retorno a la tierra de los vivos. El material cuneiforme existe en formas sumeria y acádica. Aunque tenga varios puntos  de contacto con la fuente más antigua, la versión semítica no es una simple traducción.

(Anverso)


A la Tierra sin Regreso, el reino de [Ereshkigal],
Ishtar, hija de Sin , [dirigió] su espíritu.
Sí,  la hija de Sin dirigió [su] espíritu
A la casa sombría, morada de Irkal[la][1],
A la casa de la que no sale quien entra,
Al camino que carece de retorno
A la casa en que los que entran están sin l[uz],
Donde el polvo es su vianda y arcilla su comida,
(Donde) no ven luz, residiendo en tinieblas,
(Donde) están vestidos como aves, con alas
por vestido.                                                                                       (10)
(Y donde) sobre la puerta y cerrojo se esparce el polvo.
Cuando Ishtar llegó a la puerta de la Tierra sin
Regreso,
Dijo (estas) palabras al portero:
“ ¡ Oh portero abre tu puerta!
¡Abre tu puerta para que pueda entrar!
Derribaré la puerta, destrozaré el cerrojo,
Quebrantaré las jambas, moveré los batientes,
Levantaré los muertos, comiendo a los vivos,
Hasta que los muertos superen a los vivos”.                                (20)
El portero abrió la boca para hablar,
Diciendo a la loada Ishtar:
“¡Detente, mi señora, no la derribes![2]
Anunciaré tu nombre a la Reina E[reshk]igal”.
El portero entró, diciendo [a] Eres[kigal]:
“He aquí, tu hermana Ishtar espera en [la puerta],
la que celebra los grandes festivales,
que agita lo profundo ante Ea, el r[ey]”.
Cuando Ereshkigal oyó esto,
Su cara palideció como un tamarindo talado,
En tanto que sus labios se oscurecían como una
caña kuninu aplastada.[3]                                                                    (30)
“Qué guió su corazón hasta mí? ¿Qué impelió su
espíritu hasta aquí?
¿Tendré que beber agua con los Anunnaki?
¿Habré de comer arcilla por pan, beber agua cena-
gosa por cerveza?
¿Habré de llorar a los hombres que dejan sus mujeres
detrás?
¿Habré de llorar a las muchachas que fueron arran-
cadas del regazo de sus amantes?
¿ (O) habré de llorar al tierno pequeñuelo que fue
enviado antes de su tiempo?[4]
Anda, portero, ábrele la puerta,
Trátala de acuerdo con las antiguas reglas”.
Fue el portero (a) abrirle la puerta:
“Entra, señora mía, que Kutah[5] se pueda alborozar
por ti,                                                                                                   (40)
Que el palacio de la Tierra sin Regreso se alegre
De tu presencia”.
Cuando la primera puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó la gran corona de su cabeza.
“ Por qué, oh, portero, quitaste la gran corona de
mi cabeza?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.
Cuando la segunda puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó los pendientes de sus orejas.
“ Por qué, oh, portero, quitaste los pendientes de
mis orejas?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.
Cuando la tercera puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó las cadenas de su cuello.
“ Por qué, oh, portero, quitaste las cadenas de
mi cuello?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.                                                                                 (50)
Cuando la cuarta puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó los adornos de su pecho.
“ Por qué, oh, portero, quitaste los adornos de
mi pecho?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.
Cuando la quinta puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó el ceñidor de piedras de alum-
bramiento de sus caderas.
“ Por qué, oh, portero, quitaste el ceñidor de piedras
de alumbramiento de mis caderas?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.
Cuando la sexta puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó las abrazaderas de sus manos y
pies.
“ Por qué, oh, portero, quitaste las abrazaderas de
mis manos y pies?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.
Cuando la séptima puerta le hizo cruzar,                                                   (60)
Arrebató y quitó el calzón de su cuerpo.
“ Por qué, oh, portero, quitaste el calzón de
mi cuerpo?”
“Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del
Mundo Inferior”.                                                         
Así que Ishtar hubo descendido a la Tierra sin Re-
greso,
Éreshkigal la vio y saltó violentamente a su presencia.
Ishtar, sin retroceder, voló hacia ella.
Ereshkigal abrió la boca para hablar,
Diciendo (estas) palabras a Namtar, su visir:
“¡Ve, Namtar; encierra[la] [en] mi [palacio]!
Suelta contra ella, [contra] Ishtar, las sesenta
[miserias]:
Miseria de los ojos [contra] sus [ojos],                                                         (70)
Miseria de los costados [contra] sus [costados],
Miseria del corazón con[tra su corazón],
Miseria de los pies con[tra] sus [pies],
Miseria de la cabeza con[tra su cabeza]-
¡Contra cada parte de ella, contra [todo su cuerpo]!“
Después de que la Señora Ishtar [hubo descendido al
Mundo Inferior],
El toro no cubre a la vaca, [el asno no monta a la
burra],
En la calle [el hombre no fecunda] a la doncella.
El hombre yace [ en su cámara la doncella yace
Sobre su costado],
[... y]ace [...].                                                                                                      (80)

(Reverso)

La apariencia de Papsukkal, visir de los  grandes
dioses,
Era decaída, su cara estaba [nublada].
Vestía de luto, largo cabello llevaba.
Avanzó Papsukkal, ante Sin, su padre, llorando,
Deslizándose [sus] lágrimas delante de Ea, el rey:
“Ishtar bajó al Mundo Inferior; no ha subido.
Desde que Ishtar bajó a la Tierra sin Regreso,
El toro no cubre a la vaca, el asno no monta a la
burra,
En la calle el hombre no fecunda a la doncella,
El hombre yace en su cámara,
La doncella yace sobre su costado”.                                                 (10)
Ea en su sabio corazón concibió una imagen,
Y creó a Asushunamir, un eunuco:
“Presto, Asushunamir, dirige tu rostro a la puerta
de la Tierra sin Regreso;
Las siete puertas de la Tierra sin Regreso se abri-
rán para ti.
Ereshkigal te verá y se alborozará de tu presencia.
Cuando su corazón se aquieta su talante es alegre;
Que pronuncie el juramento de los grandes dioses.
(Después) levanta tu cabeza, atendiendo a la bolsa
de agua de vida:
“Te ruego, Señora; permite que me den la bolsa de
agua de vida,
Para que su agua pueda yo beber[6]”.
En cuanto Ereshkigal oyó aquello
Se golpeó el muslo[7], se mordió el dedo :
“Me pediste algo que no debe demandarse.
¡Ven, Asushunamir, te maldeciré con una maldición
poderosa![8]
La comida de los albañales de la ciudad será tu
comida,
Los desaguaderos de la ciudad serán tu bebida.
La sombra de la pared será tu paradero,
El umbral será tu habitación,
¡Los fatuos y los sedientos abofetearán tu mejilla!”
Ereshkigal abrió la boca para hablar,
Diciendo (estas) palabras a namtar, su visir:                                           (30)
“Vamos, Namtar, llama a Egalgina[9]
Adorna los umbrales con piedra de coral,
Entra a los Anunnaki y sienta(los) en tronos de oro,
¡Salpica a Ishtar con el agua de vida y llévatela de
mi presencia!”
Se fue Namtar, llamó Egalgina,
Adornó los umbrales con piedra de coral,
Hizo sentar a los Anunnaki, sentó(los) en tronos
de oro.
Roció a Ishtar con el agua de la vida y se la llevó de su
presencia.
Cuando la primera puerta le hubo hecho cruzar,
Le devolvió el calzón de su cuerpo.
Cuando la segunda puerta le hubo hecho cruzar,                                     (40)
Le devolvió las abrazaderas de sus manos y pies.
Cuando la tercera puerta le hubo hecho cruzar,
Le devolvió el ceñidor de piedras de alumbra-
miento de sus caderas,
Cuando la cuarta puerta le hubo hecho cruzar,
Le devolvió los adornos de su pecho.
Cuando la quinta puerta le hubo hecho cruzar,
Le devolvió las cadenas de su cuello.
Cuando la sexta puerta le hubo hecho cruzar,
Le devolvió los pendientes de sus orejas.
Cuando la séptima puerta le hubo hecho cruzar,
Le devolvió la gran corona de su cabeza.
“Si no te paga el precio del rescate, hazla volver[10].
En cuanto a Tammuz, el amante de su juventud,
Lávale con agua pura, úngele con aceite suave;
Vístele con una prenda roja, deja que taña una flauta
 de lapislázuli.
Que las cortesanas giren [ a su] melodía”.
[Cuando] Belili estaba ensar[tando] sus alhajas,
[y su] seno estaba lleno de “piedras de ojo”,
Al oír el sonido de su hermano, Belili metió las
joyas en [...]
De modo que las “piedras de ojo” llenaron el [...]...
“Mi único hermano, ¡no me aportes mal ¡
El día en que Tammuz suba a mí
 Cuando con la flauta de lapislázuli (y) el anillo
de cornerina suba a mí,
Cuando con él los plañideros y las plañideras suban
a mí,
Levántense los muertos y huelan el incienso.

NOTAS:

[1] Ereshkigal, reina del mundo inferior.
[2] La puerta.
[3] Juego de palabras: shabat “aplastada”; shapat-sh[a] “los labios de ella”.
[4] Ereshkigal tendria motivos para llorar si todos los ocupantes mencionados del mundo inferior fuesen liberados por Ishtar.
[5] Nombre del mundo inferior, el topónimo acádico de Kutû.
[6] El proyecto tiene al parecer éxito porque Ereshkigal, trastornada por la belleza de asushunamir, “Su Aspecto es Brillante”, no se recobra hasta que es demasiado tarde.
[7] Gesto de enojo o burla.
[8] O léase:                        “Decretaré para ti un hado que no se olvidará,
                                          Un hado para ti,
                                         Que no se olvidará en la eternidad”
[9] Palacio de justicia.
[10] Esta continuación de las instrucciones de Ereshkigal parece estar desplazada en este pasaje, en lo que atañe a la versión N. Habla del rescate antes de que Ishtar sea sacada. La mención de Tammuz en este contexto es asimismo sorprendente. No hay indicación en la versión sumeria- en contra de los que se había supuesto- de que Tammuz haya descendido al mundo inferior. Por consiguiente, la parte final del mito seguirá oscura mientras no se encuentre material que la complete.


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