Campaña Ambiental Pagana 2014

[Editorial] Tiempos Interesantes




Existen muchas formas diferentes de magia, pero sea cuál sea la nuestra, por lo general siempre sabemos más sobre ella de lo que llegamos a aplicar. A menos que estemos acostumbrados a mantener una disciplina de práctica y trabajo mágicos, lo usual es que la relación con el hacer mágico sea algo casual, un parche o una solución de último momento que hacemos funcionar prácticamente a empujones. Obviamente, cuando nuestra relación con la realidad mágica se da en estos términos no podemos hablar de un Arte, y tampoco de un Oficio.
La tarea del brujo, del mago, consiste en comprender su propio poder, asumirlo, administrarlo dignamente en beneficio de aquellos que lo rodean, y en el suyo propio. Transformar la realidad según su voluntad, recorrer el sendero que lleva de las ideas a las realizaciones. El practicante es la prueba viviente de que este viaje entre mundos puede ser hecho, y en ese sentido, aún cuando no le sea dado solucionar problemas ajenos, constituye un ejemplo para su comunidad, especialmente en los peores momentos.


Todo indica que nos ha tocado vivir tiempos inesperadamente interesantes. Hay algo extraño en el aire que nos asalta mientras caminamos por la calle, o en medio de una conversación, algo que impregna con un matiz gris las expresiones. La incertidumbre, el desánimo, el nerviosismo, también el miedo, son espectros que acechan para cernirse sobre cualquiera que quede a su alcance y abrazarlo sorbiendo las fuerzas, y ahogarlo finalmente en la desesperanza. Estamos acostumbrados a una serie de necesidades que percibimos como reales y, por más que sean ilusorias, nos duelen al ser arrancadas. Tampoco nos han enseñado demasiado bien como lidiar con esta clase de dolor y miedos.
Pero en el fondo sabemos, y especialmente los seguidores de un camino deberíamos tener presente, que somos mucho más que eso. Como en las antiguas iniciaciones, se nos despoja capa a capa de lo irrelevante para llegar a lo esencial. Son tiempos duros para muchos. Pero los brujos no se quejan, o al menos no se quejan más de lo que actúan para solucionar sus asuntos de una manera decente.

Esto debe ser recordado siempre, y es algo imposible de olvidar para un iniciado. El mundo tal como lo conocemos - la ilusión, nuestros planes de futuro- puede derrumbarse por completo, pero el iniciado seguirá allí en medio, después del desastre. En mejores o peores condiciones, el tiempo pasará, y tarde o temprano tendrá que volver a construir un mundo en el que habitar, aún sabiendo que también caerá algún día. Por lo mismo, el Camino del iniciado - no importa de qué tradición- se traza firmemente con cada paso dado, y es inmune al condicionamiento que las circunstancias tratan de imponer.
Es por esto que hablamos de magia; algo que en primera instancia juzgaríamos imposible, pero sabemos que no lo es, porque otros lo han hecho. El segundo paso es entender que cualquiera con la disposición adecuada, puede hacerlo también. Éste es precisamente el premio oculto de los tiempos que nos ha tocado vivir. Por más que existan personas con más facilidad para realizar prácticas determinadas, lo cierto es que hay suficiente información al alcance de todos como para desarrollar nuestras habilidades mágicas muy por encima de ese nivel de "parche" o "urgencia". 

Aunque no se hable mucho al respecto, el brujo, o el mago, aprenden a aprovechar todo lo que se les cruza en el camino, sin importar que a priori parezca bueno o malo. Esto les ayuda a independizarse de las circunstancias y también otorga una mayor serenidad y claridad mental. Brujo, o mago, es aquel que anda en su propio camino, en todos los sentidos. Y por ello, si se aplica en comprender el terreno que pisa, es raro que encuentre objeción alguna a sus propósitos.
Esto es sólo un ejemplo para empezar, una cuestión que pocos se plantean. También sirve para los religiosos: raramente los dioses estarán dispuestos a hacer un trabajo que nos corresponde realizar como humanos, ¿no sería una ofensa para cualquiera que le pidiéramos como favor algo que podemos hacer nosotros mismos sin demasiado esfuerzo? La realidad es que los "malos tiempos" nos descubren, con frecuencia, aquello que no hemos sabido distinguir en los buenos, nos empujan al vacío para que nos demos cuenta de que podemos volar con nuestras propias alas.

Si solemos saber más de magia y transformación de lo que llevamos a la práctica es sencillamente por impaciencia, porque las sencillas prácticas diarias no parecen corresponden con nuestra ilusión de soluciones rápidas y espectaculares. Tal vez cuando queda poco, o nada, que perder, llega el momento de hacer un par de experimentos con esos datos que siempre hemos tenido al alcance, momento al que siguen las sorpresas. Porque la magia funciona, hemos jugado con ella por años, pero no creíamos realmente que fuera algo tan real.
Esta toma de conciencia sobre nuestras propias capacidades es una de las puertas por las que podemos salir de ciclos de desánimo, de depresión y derrotismo. Cuando nos damos cuenta de todo lo que podemos hacer, y de lo que vale la pena que sea hecho, por nosotros mismos y por los demás, se activan fuerzas que hasta el momento permanecían, más que dormidas, anestesiadas por nuestra actitud y también recuperamos una parte de nosotros que tal vez desconocíamos hasta el momento, pero transforma radicalmente nuestra manera de ver la realidad.

Ouróboros Webring, Beltane 2012

Ilustración: Franz Marc, Caballo azul II, 1911

1 comentario:

Anónimo dijo...

SOLOP PUEDO DECIR QUE LA MÁGIA ES MI SALVACION| ME SALVÓ DE UNA ENORME DEPRESIÓN EXISTENCIAL! Y ALGO MÁS, ESTE ARTICULO ME HA ENCANTADO, ME HA ENCANTADO EN EL SENTIDO DE ENCANTAR, ME HA DESPERTADO EL MISMO SENTIMIENTO QUE EN AQUEL MOMENTO ME ELEVÓ Y QUE SE HABIA QUEDADO REDUCIDO A IMPACIENCIA. ESTE TEXTO ES VERDADERAMENTE MÁGICO, Y QUIÉN LO ESCRIBIÓ DEBE SER ESPECIALMENTE ESPECIAL, POR LO MENOS PARA MÍ YA LO ES ^^

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