Campaña Ambiental Pagana 2014

[Editorial] Principiantes o avanzados: todos aprendices



Uno de los objetivos de Ouróboros es reunir documentación relacionada con el paganismo y la magia en lengua española. Esto se debe, en gran medida, a que las publicaciones que el interesado en estos temas puede adquirir en una librería “especializada” suelen repetir, con mínimas variaciones, un reducido número de conceptos básicos (da la impresión de que se evade la profundización, tal vez porque ésta no resulta tan rentable a las editoriales). Sin embargo, llega un momento en el que, mientras algunos darán por concluido su “periodo de aprendizaje”, otros sentirán aún la necesidad de dar un paso más.

Para que un árbol llegue a dar frutos necesita estar bien enraizado. Unas buenas raíces no sólo permiten mantenerse firme ante las inclemencias del tiempo, sino volver a brotar tras los estragos de un incendio devastador. En la medida que las raíces se desarrollen sanas y fuertes para hundirse más y más en la tierra, también lo hará su ramaje para elevarse hacia los cielos. Capaz de procurarse los beneficios de la tierra y el sol podrá ofrecer, a su vez, frutos beneficiosos.
La función de los manuales introductorios y de los grupos de trabajo debería ser enseñar a “echar raíces”, sin embargo, contagiados del espíritu precipitado de estos tiempos, las raíces - es decir, la capacidad de crecer en base a uno mismo-, parecen acortarse cada vez más, impidiendo un desarrollo completo y eficiente.

En Ouróboros queríamos hacer una sección con material que fuera también apto para aquellos que se inician en estas materias. Ahora bien, al ser nuestro proyecto manifiestamente heterogéneo, entendemos que por nuestras páginas pasen todo tipo de lectores, de diferente formación e intereses, edades y “tiempos en el camino”, seguidores de diversas tradiciones, o de ninguna.

Aunque es posible que en los últimos años el recorrido más transitado haya sido introducirse primero en la Wicca “genérica” y desde allí detectar una u otra tradición particular, lo cierto es que no todos venimos del mismo lugar, ni empezamos en el mismo punto, ni recorrimos las mismas veredas. Muchos de los seguidores de las múltiples vías del paganismo y la magia han realizado su recorrido en solitario, apoyados por las publicaciones básicas antes mencionadas, guiados por su impulso de búsqueda, y templados por las experiencias de acierto/error.

Aún para los que han tenido el apoyo de un grupo o alguna clase de guía, la formación teórica y práctica del sujeto depende directamente de si mismo. La relación del individuo con lo sagrado y con su entorno, son vínculos que no pueden ser “aprendidos” sino vividos, además de ser ésta una cuestión estrictamente personal y, con frecuencia, intransferible. Por otro lado, las herramientas que cada quien elige para conducir su vida pueden ser aprendidas, pero no se puede “aprender” la dirección que vamos a dar a nuestros esfuerzos ( y esperar que coincida con nuestra voluntad interna).

Creemos que los individuos, sea cuál sea el nivel en el que se encuentren, pueden compartir experiencias e informaciones y tener acceso por esta vía a nuevos conocimientos, ampliando, enriqueciendo o corrigiendo los propios, llenando vacíos y, por supuesto, descubriendo nuevas áreas de estudio y práctica. De hecho, nos atrevemos a decir que, una vez se ha adquirido el repertorio de conocimientos más elementales en referencia al paganismo y la magia, la diferencia entre “principiantes” y “avanzados”, se basa en una percepción bastante subjetiva.

Cada vez que descubrimos algo es posible que nos sintamos como si hubiéramos escalado una pequeña cima, sin embargo, no hemos de tardar en darnos cuenta de que ésta no es otra cosa que un escalón más de los muchos que nos quedan por subir. Y no es extraño que, al echar un vistazo al camino recorrido encontremos áreas que quedaron pendientes de explorar que nos obligan a volver sobre nuestros pasos.

Al igual que sucede con los estudios regulares, no sirve de demasiado acumular grados (artificiales) en un área determinada, si se permanece siendo un ignorante en el resto. No es extraño que una observación acertada proceda de alguien que lleva menos tiempo en el camino, que ha leído menos, que no ha tenido una formación tradicional, o incluso que en determinados aspectos resulta excesivamente fantasioso, edulcorado, radical, etc. Nuestros prejuicios son capaces de cegarnos a verdades básicas y de sentido común, sólo con el fin de mantener la ilusión de estar “por encima” de otro (cómo si esto fuera posible!). Y desde luego, ésta no parece la actitud de un hombre o una mujer sabios. A pesar de que los años pasen, mientras nos mantengamos activos en el camino siempre seremos aprendices en uno u otro aspecto.


Imbolg, 2012


Ilustración: Norman Rockwell, Crackers in bed, 1921

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