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[Artículos] Paganismo lucrativo

Paganismo lucrativo, de Jack Green, publicado en la web Witchring el 16 de diciembre del 2009. Reproducido en Ouróboros con permiso del autor.

Todos sabemos que el fenómeno del lucro y el mercantilismo está presente en la vida cotidiana en casi todos, sino todos, los ámbitos. No voy hacer referencia a esto desde una perspectiva general, pero sí me gustaría aportar una serie de reflexiones personales en cuanto al lucro y el mercantilismo en el Paganismo.

No es desconocido por nadie que dentro del Paganismo hay diversos sectores ya sean organizaciones, grupos celulares o personas individuales, que piden dinero a cambio de ciertos servicios. Estos servicios pueden ser de diferentes grados; mágico, adivinatorio, sanador, o incluso meramente académico (y esto en caso de que ofrezcan algo, más allá de palabrería). Históricamente en el movimiento Neopagano siempre ha existido este debate en el que todo el mundo se ha pronunciado, y hay opiniones muy diversas, seguramente todas respetables, pero muy a menudo opiniones enfrentadas, completamente opuestas.

Personalmente pienso que hay “cobros y cobros” y es de esto de lo que quiero escribir en esta ocasión, de los diferentes tipos de cobros que se dan en el Neopaganismo y sus posibles consecuencias. Claro que dudo mucho que llegaré a enumerar todos los estilos de cobros, ya que la mente humana es muy poderosa y cada día nacen, producto de la imaginación del comerciante, nuevas y variadas formas de justificar los cobros que realiza. Pero sí creo que podré llegar a enumerar los motivos más notorios y comunes que se ofrecen para realizar un cobro por un servicio, y a continuación daré mi opinión sobre cada uno de ellos, siempre desde una humilde y pequeña experiencia.

Principalmente los motivos por los que se pide un reembolso en el Paganismo o la Brujería son: Enseñanza, Operatividad, Arte y Artesanía, Motivos Organizativos, Comunicación, Venta y Distribución.


La Difusión y los Medios de Comunicación Paganos

Yo pienso que es obvio que, como cuando compramos un periódico y una revista de sociedad, motor, ciencia (etc), si deseamos adquirir una publicación de tendencia pagana vamos a tener que desprendernos de una cantidad de dinero. En realidad revistas religiosas hay muchas y de muchas religiones, y es bastante natural el hecho de que cada numero, o una suscripción temporal (trimestral, semestral, anual…) vaya a contribuir a una necesidad de gasto a cambio de dicho servicio.

Una revista, por ejemplo, tiene un costo que va más allá (aunque también podríamos incluir) el tiempo y esfuerzo invertido; hay gastos de maquetación, de impresión, de distribución… y en muchos casos de infraestructura.

Claro que… ¿quién trabaja en ese medio de comunicación? Hemos hablado del tiempo y el esfuerzo, pero ahora cabría preguntarse si es un tiempo y esfuerzo de índole profesional o meramente aficionado. Porque si la persona no está capacitada, académica y experimentalmente, para trabajar en un medio de comunicación… sí, lógicamente invierte un esfuerzo si aún así lo hace, pero es un esfuerzo mucho menor del que hacen los estudiantes de periodismo para licenciarse y poder hacer, desde la experiencia, lo que esa persona está haciendo desde la inexperiencia. Luego pienso, desde lo personal, que esfuerzo anula esfuerzo, así que considero que un medio de comunicación merece un pago cuando es dirigido por profesionales de la comunicación.

Del mismo modo que yo no voy a pagar a un fontanero para que me asesore en términos fiscales, ni a un abogado porque me arregle una tubería.

Hoy en día hay medios de comunicación paganos, mayoritariamente de habla inglesa, que son bastante buenos. Dichos medios de comunicación o bien son mantenidos por profesionales del mundo de la Comunicación, o como mínimo dirigidos y supervisados por estos, aunque el que cumpla la función de “periodista” en el momento no esté vinculado a dicha profesión. En este sentido es al que me refiero que, obviamente, esto merece un pago porque hablamos de personas, profesionales, que dedican parte de su tiempo y profesión a aprovechar sus recursos, experiencia y estudios, a favor de la religión que (probablemente) profesan.

Pero, en el otro extremo, también tenemos otros medios dirigidos por paganos que carecen de esta experiencia. No digo yo que algunos de estos medios no sean realmente buenos y que merezcan una sana retribución a su esfuerzo, porque si lo dijera estaría mintiendo e infravalorando un esfuerzo cuyos frutos disfrutan cientos de paganos a lo largo del mundo. En cambio muchos otros medios de esta clase; entre subjetividad, desenfoque, errores ortográficos y espantosa maquetación, ciertamente considero que no merecen dichas retribuciones.

Me sorprende ver en algunos casos que los que más hablan de la retribución del esfuerzo por trabajo mediático, son precisamente aquellos cuya profesión no está vinculada al mundo de la comunicación y la información, pero me deja muy confuso que parte de este grupo, además, lo haga respaldado en un trabajo realmente malo.

¿Merece la pena retribuir los recursos difusivos del Paganismo? Claro que sí, pero siempre que el trabajo sea o bien profesional (y esto es elaborado por profesionales), o bien sea un trabajo aficionado pero que destaque por su buen hacer.


Arte y Artesanía

En realidad este campo no se difiere mucho al anteriormente citado en cuanto a medios de comunicación. Los artículos de joyería u otras formas de artesanía (cerámica, barro, etc), así como otras expresiones artísticas (música, danza, pintura, etc) son expresiones perfectamente merecedoras de una retribución económica. Es muy difícil hablar lo de que es “bueno” o “malo” en este campo, empezando porque si a mi no me gusta un cantautor y ni borracho gastaría un solo céntimo en su trabajo, no significa que a otras personas tampoco les vaya a entusiasmar.

Luego aquí juzgarlo desde el punto de vista “bueno” o “malo” sería una posición, dígase lo que se diga, subjetiva y con un margen de error arriesgadamente elevado ¿a qué debemos entonces condicionar esta justificación? Sencillo: a la legalidad.

Hay unas condiciones legales para la venta de determinadas manifestaciones artísticas o artesanales. No es tan sencillo como colocar un puesto en una plaza y vender, pues aún simplificándolo tanto vas a necesitar una serie de permisos por parte de las autoridades municipales que regulan esta clase de actividades.


Enseñanza

Enseñanza formal, talleres, cursos…

Se exponen muchas razones para solicitar cobros y yo considero que depende mucho de las condiciones lo aceptable, o inaceptable, de estos cobros.

Lógicamente una enseñanza formal, un taller o un curso va a desencadenar gastos de material, infraestructura, tiempo, desplazamiento, y lógicamente el instructor no tiene porque asumir estos gastos. El interesado es quien debe asumir estos gastos, al menos inicialmente yo considero que esto es así. Y si me pongo atrevido también debo confesar que considero positivo que a al cálculo de los gastos a cubrir, debería poderse añadir un pequeño tanto por ciento que agrupado (entre todos los alumnos) de cómo resultado un pequeño líquido que el instructor pueda embolsarse como retribución a su tiempo invertido en ese taller.

Pongamos un ejemplo y consideremos que una persona hará un taller en cuanto a materia de Autodefensa Psíquica. Entre infraestructura, desplazamiento, material fotocopiado, material visionado, etc, el cálculo da como resultado que para cubrir esos gastos y, realmente, el instructor no tener que gastarse un solo céntimo como consecuencia de la materia que impartirá en esa ocasión, sería necesario cobrar un precio de 80 Euros por cabeza.

Sinceramente en este ejemplo yo no vería en absoluto criticable que la tasa de entrada a ese taller terminara produciendo un costo de 100 Euros por cabeza. Lo que sí me parece exagerado, y en muchos casos hasta inaceptable, es que esa entrada acabase alcanzado los 200 Euros, los 250, o incluso los 300. Estén, o no estén, de acuerdo conmigo (algo que no me preocupa, siendo sincero, ya que después de todo la opinión es libre siempre que se manifieste desde el respeto, la educación y la legalidad) sencillamente esto me parece inaceptable ¿Qué elevarlo a los 100 te parece poco? Puedo entenderlo, tal vez no podría criticar los 120… ¿130 quizás? ¿Pero 200, 300? Inaceptable.

¿He dicho que me parece aceptable el cobro en los términos que más arriba indico? Si, pero… También hay condiciones.

¿Quién orquesta dicho taller? Yo me pensaría dos veces involucrarme en un taller y gastarme 100 Euros, cuando invirtiendo 40 Euros en libros saco la misma o incluso mejor información y formación, a pesar de ser esta una formación autodidacta. No es tan difícil escoger tres libros de una librería particular y elaborar el boceto de un taller y cobrar un dineral a cambio. De hecho, desgraciadamente, visto la calidad de muchos de estos talleres me temo que esto se hace más comúnmente de lo que probablemente imaginemos.

¿Quién es la persona, u organización, que realiza este taller? ¿Qué formación tienen para elaborar dicha actividad? Y aún cuando manifiesten una experiencia aparentemente aceptable, hablen de estudios en X lugares, organizaciones o entornos académicos, etc ¿Son comprobables, todas y cada una, de estas referencias? Y aún cuando esto sea así (recordando que formación no es sinónimo a comprensión y experiencia) ¿Se trata de una persona con una experiencia mínima de una docena de años, o se trata de una persona que hace relativamente tres o cuatro años ni conocía de la materia que ahora va a entregar? Os puede parecer pueril, o directamente ni me lo creeréis, pero os puedo asegurar que es muy frecuente (en el mundillo comercial del Ocultismo) tomar un curso o una iniciación con el único objetivo de tener el papel para poder ofrecer ese curso por un poco más de dinero. De hecho es demasiado corriente ¿Esta persona ha ofrecido este curso antes? ¿Podemos hablar con alguien que lo haya tomado (asegúrese que no sea el vecino, el marido/mujer, o el amigo ¡¡y mucho menos el socio!! Del instructor en cuestión, y añadiría que tampoco un alumno muy cercano, pues en estos “mundillos” muchas veces el que es hoy “alumno más aventajado” pasado mañana es el socio y eso ya está apalabrado, aunque con cierta discreción, por supuesto)?

El mundo está como está y el dinero cuesta ganarlo, no considero exagerado comprobar todas estas cosas antes de invertir el fruto de nuestro trabajo en algo. Y esto examinándolo desde un ángulo materialista, pues también debería tenerse en cuenta las más que probables consecuencias catastróficas de sumergirse en algo de la mano de una persona que, realmente, no tiene ni la menor idea (o tiene una idea tan básica que se puede considerar mediocre) de lo que está impartiendo.

Un último factor es… ¿La materia que te van a impartir tiene algo que ver con tus creencias? Y esto es importante, porque imagina por un momento que ingresas en una asociación para estudiar Druidismo pero te dan cursos lucrados de Budismo Tibetano (¿?¿?). O en un entorno vinculado al Helenismo, y te dan formación en Reiki (¿?¿?), o en un programa de estudio de Brujería y te ofrecen cursos de Flores de Bach (¿?¿?).

Tanto el Budismo Tibetano, como el Reiki, así como las Flores de Bach, son mancias (religiones, en caso del Budismo) magníficas, con magníficas posibilidades para quien se introduzca en estos campos, y sobre todo muy respetables… pero nada tienen que ver con el Paganismo.

No se trata de adoptar una posición purista ante el fenómeno religioso del Paganismo, ni mucho menos decir que un pagano no puede acercarse a estas mancias (el que escribe es II Reiki en el sistema Usui Tradicional), pero no es lógico que un grupo o instructor en cuanto a materia pagana, se vaya por estos derroteros. Del mismo modo que un católico no vería lógico acudir a su parroquia el próximo Domingo y ver que el párroco ofrece talleres de Vudú Haitiano.

Esto denota dos cosas muy claras: o la asociación (o persona) tiene un interés meramente comercial que le empuja a adoptar una política sobre-abarcante llegando a términos surrealistas. O bien no tiene la posibilidad de desarrollar su materia raíz bajo la que su proyecto está situado (en los ejemplos; sea Druidismo, Helenismo o Brujería) necesitando alternativas para desarrollar una dinámica, aunque acampe en el terreno de lo ridículamente pueril.


Operatividad

Al escribir el primer boceto de este pequeño artículo de opinión, había llamado a esta parte “Magia Operativa”. Sin embargo luego me he dado cuenta que también se cobra por la Adivinación, y esto no es magia, y también se cobra por la Sanación, lo que no siempre equivale a un ejercicio mágico. Así que he resuelto llamarlo “Operatividad” para englobar todas estas cosas y no ir mencionando 20 motivos por los que cobrar.

Bueno, en ciertos entornos del Neopaganismo se dice aquello (por poner un ejemplo) de que hay una “ley de las brujas que prohíbe cobrar dinero por operaciones de tipo mágico” y, siendo realistas, esto es sencillamente incierto. De hecho si algo destacó en las causas de varios procesos inquisitoriales era precisamente el de personas delatando haber recibido un remedio mágico, o sometido a una sesión oracular (del tipo que sea), a cambio de un precio que podría ser dinero o bien otro tipo de material (alimento, ganado, ropa u otro tipo de bienes).

Si realmente hay una “ley” que prohíba esta práctica, invito al lector que por favor me escriba en privado y me lo demuestre (a poder ser con documentación anterior a la década de los 50). Entonces yo me comprometo a suprimir el apartado “Operatividad” de este artículo de opinión.

Lo cierto es que, guste o no guste en el mundo ecléctico, los presuntos practicantes de Brujería a lo largo de la época inquisitorial, así como la información que obtenemos de practicantes de brujería en épocas anteriores a Cristo o inmediatamente posterior, desde fuentes latinas, escandinavas o hebreas, parecen dejar bastante claro que la operatividad del practicante de Brujería era retribuida sin ninguna duda. Eso de que ha existido una prohibición en referente a este tema, es sencillamente un invento, o bien es una costumbre concreta de un grupo concreto en términos históricos, pero aunque así fuera (y lo dudo mucho) sigue siendo un invento el hecho de extrapolarlo genéricamente, pues aunque así hubiese sido, sin lugar a dudas ese sector fue una rara excepción.

Ya teniendo esto claro entraríamos en el debate del “precio justo”, ya que soy consciente que afirmar que se puede hacer esto, supone abrir la Caja de Pandora debido a la numerosa marea humana de charlatanes y estafadores varios que existen.

En este grado aportaría exactamente las mismas reflexiones que he aportado en la sección de “Enseñanza”; un precio que cubra gastos y añada un porcentaje humilde, y una persona que realmente merezca pedir una retribución por su servicio porque realmente tenga algo que ofrecer. Si 30 euros cubrirán los gastos y le van a cobrar 50 Euros, pienso que el cliente podría considerar la opción en caso de ser un servicio ofrecido por alguien que tenga alguna habilidad relacionada al servicio que usted persigue. Si le van a cobrar 100 Euros o 150, o 200 o 500… mándelo a freir espárragos así sea el mismísimo mago Merlín.

Y un dato muy importante; si usted está enfermo, recuerde que estamos en el Siglo XXI, vaya al médico o al hospital. Si a pesar de esto necesita ayuda, un psicólogo le va ayudar mucho más a sobrellevar su enfermedad. Si ha tomado estas medidas y aún así prefiere acudir a estos campos metafísicos; hágalo bajo supervisión médica y psicológica, y nunca jamás como substituto de estas.


Venta, Distribución y Establecimientos

Lógicamente un establecimiento de productos ocultistas, sea en calidad de objetos y/o en calidad de documentación (libros, DVDs, etc) es algo perfectamente aceptable siempre y cuando cumpla con los reglamentos legales establecidos.

Ahora bien…

Me llama muchísimo la atención la escasez de establecimientos que se dediquen realmente a esto, y no añadan tropecientos cursos, servicios de adivinación, servicios mágicos varios o incluso iniciaciones (en el campo que sea). Siempre me he preguntado porque uno no se limita, si así lo desea, a vender como un establecimiento normal y tiene que acabar metiendo cien cosas más con la más que probable intención de acaparar más ganancias.

Sinceramente yo no veo que en una tienda de artículos religiosos de índole católico, se ofrezcan servicios funerarios o misas los Domingos, ni tampoco servicios de confesión. Sencillamente venden Biblias, cálices, rosarios, imágenes de santos, cruces, etc ¿porqué la gente se dedica, entonces, a sobre-extender los servicios? Supongo que están en su derecho (siempre y cuando se encuentren unos límites condicionantes, algunos de los cuales estoy enumerando), pero realmente debo confesar que no lo comparto en absoluto.


Motivos Organizativos

Confieso que, desde mi punto de vista, es el motivo más loable que encuentro. Lógicamente una organización vinculada ya sea al Paganismo, o bien sea a cualquiera de las ramas del denominado Ocultismo, va a generar una serie de gastos por las funciones que se supone que realiza.

Lógicamente no es nada del otro mundo que sus socios estén sujetos al pago de una cuota que justifique su pertenencia, así como los servicios de los que disfrutarán como miembros de dicha organización. Esta cuota ayudará ya no únicamente a la manutención de la infraestructura (física y/o virtual) de la organización, sino que idealmente también se podría entender que permitiese la creación paulatina de un fondo de riesgo para cubrir imprevistos o realizar actividades extraordinarias. Hay organizaciones que mantienen una cuota de 20 a 30 Euros anuales (por ejemplo) que, sinceramente, no me parece exagerado ni criticable viendo los servicios que ofrecen que van desde; formación, encuentros sociales, medios de comunicación, etc, así como posibilidad de participación (derecho a votos de directivas, por ejemplo).

Aunque también aquí deberíamos poner unos mínimos, porque ¿a dónde van los fondos de los miembros? ¿Son fondos que se emplean bien, o en cambio se pone una cuota elevada cuyo porcentaje de manutención y fondo es realmente pequeño y lo otro va a parar a embolsos personales? ¿Hay una transparencia del movimiento económico de la organización que aunque discreta, sea medianamente accesible para los inversores (miembros) o por el contrario existe un oscurantismo sectario en cuanto a la información del destino de los medios económicos que aportan los miembros? Y aunque sea una cuota pequeña de unos 20 Euros anuales ¿la actividad se resume a hacer el Hyppie dos veces por año y un foro que para más INRI es de un servidor gratuito? Porque, siendo así, la cuota aun humilde es injustificable.


Conclusión

Considerar el cobro algo aceptable, o inaceptable, desde mi punto de vista supone caer en error manifieste uno la opinión que manifieste. La inexistencia total de costos es sencillamente una utopía, pero la sobre-existencia de costos sin un regulador condicional responsable es sencillamente un robo.

Deberíamos meditar más a menudo que Paganismo queremos… Porque el comercialismo a nivel global tiene un riesgo, y es el riesgo de que gradualmente el Paganismo se convierta en un lugar de acceso a personas de clase. Aunque suene exagerado, en realidad yo no lo considero así.

Imaginemos por un momento que todo estaría lucrado al 100%, el Paganismo supondría entonces un lugar de acceso a personas con una economía que les permita separar un porcentaje de su sueldo a efectos religiosos. Y esto es un grave peligro que además atenta contra el que es, por otro lado, el espíritu tradicional de muchas formas de Paganismo; una religión rural, y por ende conservadora de un espíritu accesible al millonario y al indigente.

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