Campaña Ambiental Pagana 2014

[Traducciones] Entrevista a Claude Lecouteux


Entrevista a Claude Lecouteux


Christopher Gérard : ¿ Quién eres ? ¿ Cómo te definirías ?


Soy profesor en la Sorbonne (Paris IV), titular de la cátedra de literatura y civilización alemanas de la edad media. Aunque esta materia no es más que una opción dentro del currículo, atrae a suficientes estudiantes para formar posteriormente futuros investigadores. Mis enseñanzas parten esencialmente de los textos literarios y ricos en creencias de todo tipo, después en el nivel de Diploma de Estudios profundizados, mi seminario aborda temas más especializados. Estos últimos años, he tratado el repertorio de supersticiones de la Edad Media, de la Caza Infernal, los Conjuros y conjuraciones ; en 1998-99, hablé de los muertos malvados y de la prehistoria del vampiro. Para definirme, diría que soy medievalista antes que germanista, lo que en ocasiones se me reprocha, me interesa esencialmente el universo de las mentalidades donde trato de encontrar la coherencia más allá de las deformaciones, ya sean debidas a la influencia de la Iglesia o a la evolución histórica. De este modo puedo seguir la degradación de antiguos mitos y la supervivencia de grandes arquetipos. En fin, mis colegas me llaman el cazador de curiosidades. Pero gracias a este ámbito de investigaciones, he podido constatar que aquello que yo hacía no interesaba sólo a los medievalistas y en consecuencia tengo contactos muy interesantes como por ejemplo Philippe Wallon, médico psiquiatra investigador en INSERM, quien trabaja sobre lo paranormal, y el equipo que el profesor Yoko Yamada dirige en Nagoya que estudia los conceptos del más allá.



Quienes fueron tus maestros, tus educadores, o de dónde viene esta pasión por nuestra herencia pagana que, de libro en libro, actualizas ?


Fue la lectura de cuentos y leyendas lo que me llevó poco a poco al ámbito de investigaciones que sigo desde hace un cuarto de siglo. Después descubrí a Mircea Eliade, Gaston Bachelard, Gilbert Durand, A.H. Krappe, Th. Gaster, quienes me abrieron los ojos hacia terrenos fascinantes. A continuación, incestigando los antiguos textos de mi adolescencia, me dediqué a la Edad Media, creyendo ingenuamente que podría un día regresar y, desde la Maestría, abordar el fantástico cuya complejidad no tardé en discernir. Gracias a Jacques Le Goff, empecé pronto a intentar ver más allá de las apariencias, después la ayuda de Régis Boyer me orientó hacia mis actuales investigaciones. El encuentro con representantes de distintas disciplinas - antropología, etnología, historia, romanística, eslavística, folklore – me enseñó que en el ámbito que había escogido nada podía desembocar en las conclusiones pertinentes si uno no tomaba un punto de vista multidisciplinar. Los trabajos de los investigadores del otro Rhin, Felix Karlinger, Lutz Röhrich, Will-Erich Peuckert, Leander Petzold, Dieter Harmening, Rudolf Schenda me aportaron mucho al respecto, después aquellos de investigadores escandinavos - C. von Sydow, D. Strombiik, R. Grambo por ejemplo – y belgas, aquí citaré los nombres de Samuel Glotz (Binche), Roger Pinon y André Marquet. En Francia, los trabajos de Jacques Berlioz, Nicole Belmont, Marie-Louise Ténèze y los del Centre Alpin et Rhodanien d'Ethnologie (Grenoble), con Christian Abry y Alice Joisten, Robert Chanaud y Donatien Laurent, me revelaron que en el ámbito estudiado nos enfrentamos a creencias y tradiciones que se ríen de las fronteras y muestran estructuras antropológicas. Tengo para acabar una gran deuda de reconocimiento hacia Georges Zink (Paris IV) quien me inició en los misterios del análisis de textos, y hacia Jean Carles (Clermont II) quien me enseñó a escribir para un público no compuesto sólo por especialistas. No puedo olvidar a Jacob Grimm, genial precursor, del que he tenido más de una vez la ocasión de verificar lo acertado de sus intuiciones. Es un modelo pluridisciplinar, de curiosidad intelectual, que ha sabido poner la filología al servicio de la mitología. Si me he consagrado a aquello que llamas nuestra herencia pagana, es porque ésta estructura nuestro pensamiento hasta los primeros decenios del siglo XX.. Entonces, conocer el pasado permite conocer mejor el presente. Esta herencia es riquísima y se oculta detrás de aquello que llaman « supersticiones », pero en el momento en el que se profundiza un poco, uno se da cuenta que se trata de creencias basadas en una larga tradición que la Iglesia no ha podido jamás erradicar. Y tan pronto como uno lanza una mirada a los testimonios de la Europa central y septentrional, toma conciencia de las devastaciones de la evolución histórica. La confrontación de las creencias de países que han evolucionado menos rápidamente con las de la Europa occidental descubre el fondo pagano o, si se prefiere, poco o nada cristianizado, su unidad extraordinaria dado que revela relaciones asombrosas entre países tan alejados unos de otros como Bretaña y Rumania, Escandinavia y España, sin que se puedan discernir lazos genéticos. Se desemboca en un modo de aprehensión del mundo muy arcaico y sobre lo que Gilbert Durand llamó las estructuras antropológicas del imaginario, o aún, la “psychic unity” de M. Wundt.



¿Qué le debes a G. Dumézil, o a H. Dontenville?


Debo a Dumézil el método que alía filología y estructura, la noción de funciones entorno a las que se organizan las mentalidades. Su lectura de los antiguos mitos bajo su disfraz de romances me ha aportado mucho, me ha enseñado de algún modo a leer, a atender a los indicios, los fallos , las incoherencias, los motivos aislados, los desdoblamientos de personajes, en resumen, todo lo que indica que el texto que uno tiene ante los ojos se basa en otra cosa, sobre algo más antiguo otro sentido incluso si éste vehicula un mensaje parecido. Mis libros de cabecera son sus obras Mythe et épopée, Du Mythe au roman.


Dontenville me ha mostrado que era necesario tomar en cuenta las tradiciones populares en lugar de considerarlas como simple folklore. Por lo demás, la Société de Mythologie francesa que él fundó, produce regularmente trabajos destacables, muy útiles, en el cuaderno del Atlas mythologique de la France, - que se publica en el Boletín de la Sociedad. Dontenville fue un iniciador, en el sentido más noble del término. Sus trabajos me permitieron tomar conciencia del extraordinario parentesco de las creencias europeas y me enfrentó en el camino comparador escogido.



¿ Puedes hablarnos un poco de tu método de trabajo ? ¿ Se puede hablar en tu caso, y en el de Philippe Walter, por ejemplo, de arqueología de lo imaginario, de una especie de comparativismo continental ?


El método que empleo es simple y casa tan bien Descartes, como Claude Bernard, V. Propp, A.J. Greimas y Georges Dumézil. En primer lugar, empiezo por definir el campo semántico de los conceptos clave de las creencias que encuentro. Filólogo de formación – enseñé filología germánica durante diez años en la Universidad de Caen -, siempre me ha sorprendido ver como se emplean confusamente las denominaciones concernientes a las criaturas de la pequeña mitología. Kobold, Schrat, Mahr, Bilwiz, Zwerg, Elbe, etc. aparecían como intercambiables en los estudios que yo leía. Hecha la verificación con la ayuda de las glosas latinas de la alta edad media, después de léxicos y vocabularios, vi que cada ser poseía una especificidad en origen y que fue en el transcurso de los siglos cuando se produjeron las almagamas, y los vocablos se convirtieron en sinónimos, de donde proviene la dificultad de recuperar el sentido original. Una vez establecido el o los significados, reúno el mayor corpus posible, en todas las lenguas que conozco, sin excluir ningún tipo de escrito. Par mi, el escrito precede todo. Seguidamente, clasifico, confronto, encuentro puntos comunes y divergencias, establezco criterios de pertenencia, un tamiz de descifrado - separo el fondo pagano de su envoltura clerical, salgo de la Edad Media para ver lo que ha sobrevivido en las tradiciones post- medievales-. Debo reconocer que la cosecha es muy rica y a menudo asombrosa. Constato no sólo correspondencias extraordinarias entre los distintos países de Europa, sino también la supervivencia - hasta se podría hablar de perpetuidad- de las antigüedades creencias hasta la época moderna, sobre todo en las regiones apartadas que son verdaderos conservatorios. Al mismo tiempo, la coherencia del conjunto que, en la Edad media, aparece en forma de membra disjecta, toma forma, los grandes temas se distinguen: la vida, la enfermedad, la muerte, la prosperidad, la desdicha.


Para la muerte, comencé por estudiar los fantasmas y los aparecidos no cristianizados, bastante más ricos que los de los exempla, lo que me permitió desembocar en el concepto de doble (alter ego) y alma plural, que completé enfocándome sobre las hadas, las brujas y los licántropos. Me quedaba un gran vacío por llenar, la Caza Infernal, tropa de particulares aparecidos. Es cosa hecha. Al margen de las investigaciones, traduje los textos que servían de apoyo a mis conclusiones y los publiqué, entre otras cosas para contrarrestar la crítica, no siempre bienintencionada y a menudo ignorante de los testimonios escritos: las críticas son a menudo de teóricos que escriben sobre estudios y no sobre hechos, manejando conceptos mal definidos y poseyendo una visión monodisciplinar.


Junto a Philippe Walter, realizamos arqueología mental y colaboramos desde hace muchos años, él en el ámbito celto-romano, yo en el germánico, lo que no excluye, por supuesto, incursiones en nuestros respectivos campos. Al utilizar un comparativismo bien pensado, descubrimos las mismas cosas, y la fuerza de Philippe Walter es su incomparable conocimiento de los textos, en particular, de los vitae que, como ha demostrado, nos han trasmitido lo esencial de la mitología de nuestros antepasados.



Desde hace años desvistes incansablemente textos medievales, especialmente aquellos de tipo germánico. ¿A qué concepción del tiempo te enfrentas ?


El tiempo que encuentro es cíclico, es el gran tiempo de Mircea Eliade, el eterno retorno, con puntos fuertes como el de los Doce días, Pascuas, Pentecostés, las Cuatro Estaciones. Las creencias diseñan un verdadero calendario pagano. Del cual Philippe Walter ha descifrado una buena parte y los trabajos de Claude Gaignebet han aportado bastante luz. Una desiderata de búsquedas sería hacer monografías sobre cada una de las fechas claves de este calendario. Lo tenemos para el Carnaval, los Doce días, pero queda mucho por hacer. Encuentro también un no-tiempo, un tiempo abolido, el del más allá, que tal vez está simplemente ralentizado. Aún allí, diversas nociones se divisan, y será necesario precisar bien las cosas, pues incluso los dioses son susceptibles de envejecer, lo que prueba que ellos no escapan del tiempo y, si no poseen las manzanas de juventud de Idun, ¿ que será de ellos ?



Como el profesor Régis Boyer, has estudiado la compleja figura del doble, que parece fundamental en esta noción del mundo…


Con Régis Boyer, tenemos la ventaja de tener acceso a los trabajos de los investigadores escandinavos, trabajos poco conocidos aquí por simples razones lingüísticas. Examinando las tradiciones escandinavas, finlandesas y altaicas, investigadores como Ivar Paulson han puesto en evidencia la existencia del alma plural de la que se revela el doble. R. Boyer presentó los conceptos de hamr, hugr et de fylgia y, sobre la base de sus trabajos y empleando los recursos de la filología, descubrí que los Germanos continentales habían tenido, también, conceptos parecidos.. Ampliando el campo de investigación al conjunto de Europa y tomando encuentra aquello que que erróneamente es llamado folklore, llegué a la conclusión de que lo que Régis Boyer llamó “ la forma interna ” no era otra cosa que el doble. La lectura de los estudios de 0. Rank y, sobretodo, de H. Lixfeld sobre la leyenda del rey Guntram, me aportó las últimas pruebas de que el doble revelaba gran parte del universo mental de nuestros antepasados y que la cristianización no lo hizo desaparecer en absoluto. El concepto de doble es fundamental porque explica las formas no humanas del hombre – el hombre lobo, por ejemplo, los viajes a largas distancias mientras el cuerpo está en letargo, ciertos sueños.



En tu opinión, ¿ se puede aún hablar de un Occidente cristiano ? ¿ El concepto de pagano-cristianismo no correspondería mejor a la Europa medieval ?


Creo que es más simple hablar de fe mezclada, concepto utilizado por los clérigos islandeses de la Edad media, ya que se enfrentan sin cesar a fenómenos de sincretismo. El cristianismo es la religión dominante, pero no impide que los hombres sigan pensando y actuando como sus ancestros. De hecho, dos mundos sobrenaturales viven paralelamente y se intercalan puntualmente. Se recurre a los antiguos dioses paganos cuando Dios y sus santos no responden a lo que se espera de ellos. La Saga del cristianismo es un buen ejemplo de esta forma de pensamiento : el padre de Kodran acepta la conversión ¡ si el abad le demuestra que Dios es más poderoso que el genio que él venera ! Si en el universo pagano el genius catabulli se ocupa del ganado y lo protege, poco a poco será suplantado por santos especializados. La mezcla pagano-cristiana cuenta admirablemente con sortilegios y conjuraciones que nos han llegado : en ellos, los elementos cristianos se ajustan a un molde pagano y se entienden como una forma de magia. Es una cuestión de gentes pragmáticas : dos mundos sobrenaturales valen más que uno, entonces tratarán de poner todas las suertes de su lado, invocando simultáneamente todos los dioses conocidos, o sus paredros e hipóstasis.



¿Qué lugar ocupa la raíz chamánico en esta religiosidad continental ? ¿ Te parece central el tema de la Caza Salvaje, que estudias en tu último libro ?


La raíz chamánica es importante, más de lo que se creía hace un decenio. Subyace, a menudo disimulado y desnaturalizado, traspuesto en la esfera de los milagros de la hagiografía, pero trasluce en la mitología – los carneros de Thor - y en la literatura de las revelaciones. Pienso especialmente en los viajes al más allá que recuerdan curiosamente aquellos de los chamanes que parten a la búsqueda del espíritu del enfermo que los demonios se han llevado. No todas las literaturas medievales son tan ricas. Peter Buchholz hizo la esclarecedora síntesis de los restos del chamanismo en los textos noruegos. Carlo Ginzburg demostró que los Benandanti manifestaban antiguas concepciones chamánicas. Los otros rastros han sido actualizados por los etnólogos y folkloristas. Temas como la comprensión del lenguaje de los pájaros o los animales, la disposición de los huesos del animal sobre su piel para que vuelva a la vida, el valor simbólico y religioso de cifras (el 9 por ejemplo), el concepto del árbol del mundo, todos estos temas y motivos nos vienen del chamanismo. Es necesario hablar también de los combates rituales en fechas concretas, del concepto del más allá, de la vida y la muerte. El terreno de investigación es inmenso, pero ahora disponemos de herramientas que permiten avanzar. Lo más difícil es descubrir los primeros rastros, después las piezas del rompecabezas se ajustan poco a poco y la coherencia de este universo mental sale de la sombra. Espero con impaciencia la gran síntesis en la que trabaja mi amigo Ronald Grambo (Kongsvinger, Noruega).


En lo referente a la Caza Salvaje, es una de las cuestiones más arduas que se encuentran. Para empezar, el término es inadecuado puesto que se refiere tanto a la Caza salvaje propiamente dicha, en la que el Cazador diabólico es un personaje sobrenatural lanzado a la caza de una presa - Philippe Walter ha logrado demostrar que se trata de un vestigio de hierogamia, de la persecución de la virgen madre con el fin de lograr una fecundación, una fertilización- como a la Cacería Infernal, séquito de muertos que pasa sobre la tierra en fechas fijas. Yo me dediqué esencialmente a esta última forma, demostrando que era imperativamente necesario distinguir lo que la Caza Salvaje significaba so pena de caer en los viejos errores, ¡ resistentes! Hace poco, Jean-Claude Schmitt afirmaba aún que Hellekin es el “ rey de los muertos ”, interpretación basada en una etimología aberrante. No todas los séquitos de la noche son cazadores, hace poco expuse algunos criterios de diferenciación que permiten observar la cuestión con un poco más de claridad. Para complicar un poco más las cosas, están los trabajos de 0. Höfler sobre las cofradías de hombres enmascarados. Höfler parte de una idea preconcebida que intentó demostrar, eliminando todo aquello que no cuadraba en su punto de vista, de modo que fue fácil para Friedrich Ranke enumerar los fallos de su razonamiento. Con todo, cuando se retoman los textos en sí, desde una perspectiva europea – ¡mi corpus comprende más de 150 textos !- forzosamente se constata lo que hay de verdadero en las afirmaciones de Höfler : existe un vínculo entre estas cofradías enmascaradas y la Caza Infernal. Éste es difícil de precisar, puesto que el tiempo no ha pasado en vano, y la cuestión a la que será necesario responder tarde o temprano es la prioridad : ¿ las cofradías surgieron de la Caza infernal, son una imitación, o bien sucede a la inversa y deberíamos realizar una re-interpretación ? En el actual estado de mis trabajos, creo que sólo un grupo de investigadores de disciplinas diferentes podría responderla. El tema es importante no sólo en la Edad Media, sino aún después, por ejemplo en las tradiciones escandinavas sobre Oskoreia, Asgerdreia y Guro Rysserowa. Nos enfrentamos a una amalgama, a una madeja casi inextricable donde se mezclan la idea de que la muerte no es el fin, que los muertos reinan sobre la fertilidad y la fecundidad, etc. El culto de los ancestros es omnipresente, la transformación de estos ancestros en genios y en demonios (¡en el sentido griego !) se ve por doquier. En este sentido la Caza infernal es uno de los focos de las representaciones que vienen del paganismo.



¿Qué mito te parece el más ilustrativo del espíritu del paganismo europeo ?


Nunca me he hecho esta pregunta pues implica hacer una elección y proponer una definición del vocablo « mito » - para mí es antes que nada un doble lenguaje un « muthos » y un « logos », que reflejan una visión del mundo (Weltanschauung), y es ésta la que busco descubrir tras el mito propiamente dicho. En mi opinión es central la concepción de que la muerte no es más que un estado temporal, un retiro provisional- uno puede resucitar, reencarnarse -, que la familia comprende los antepasados y los vivos, que el hombre no está jamás solo y puede contar con los habitantes del otro mundo. ¿Hablo de mito? No lo sé, pero si hay uno que expresa bien esta idea es, creo, el de Orfeo que justamente concentra en sí claros vestigios de chamanismo. Melusina representa otro aspecto, el de los vínculos del hombre con la trascendencia ; es necesario señalar el mito de las mujeres cisne y las esposas sobrenaturales; la fuente de juventud, que se encuentra en Wolfdietrich (siglo XlII), certifica la victoria del hombre sobre el envejecimiento que conduce a la muerte. Se puede trazar el stemma de los principales mitos a partir del arquetipo “ Tránsito ”.



¿ Cuál es tu figura predilecta en el panteón de la vieja europa ? ¿ Melusina, tal vez ?

Sí, tienes razón ! Melusina, mito eterno capaz de adaptarse al hilo de los tiempos, es un magnífico terreno de investigación, pero si una vez examiné lo que hubo antes que ella, sus orígenes, ahora observo lo que ella devino después de la Edad Media, y es igualmente interesante. Antiguos arquetipos se actualizan, se originan nuevos sentidos, el mito no cesa de reelaborarse. Como sabemos que los antiguos manuscritos se han perdido, es necesario tener en cuenta la trasmisión oral, o, sobretodo, la re-oralización. He tenido la suerte de descubrir recientemente una versión desconocida de la leyenda que va en este sentido; la he traducido y aparecerá próximamente. Así mismo poseo un texto que narra los encuentro de Raymond de Poitiers y Me1usina, pero con final feliz: ¡el hada abraza a su esposo y lo mata! Lo que fascina de este personaje es la multiplicidad de facetas : genio tutelar, genius loci, banshee, madre, fundadora, por ejemplo. Posee los rasgos de la fylgia noruega y de la ayami altaica, es cercana a la ninfa Urvasi, a Equidna, pero también está emparentada con la Mahr germánica que entra en la casa por el agujero de la cerradura, permanece tan cercana que ahoga y desaparece el día en que alguien la libera. Es un personaje altamente sincrético, me preguntabas que mito podía ilustrar mejor el espíritu del Paganismo europeo: Melusina sin duda, siendo bien conscientes que ella va más allá de este área geográfica.

Paris, septiembre 1998.



Profesor de literatura y civilización germánica de la Edad Media en la Universidad de Paris IV-Sorbonne, Claude Lecouteux consagró su tesis a los monstruos en la literatura alemana de la Edad Media. Ha publicado una quincena de obras y un centenar de artículos, generalmente sobre el imaginario pagano-cristiano. Con Philippe Walter, autor de una indispensable Mitología Cristiana. Ritos y Mitos de la Edad Media (Imago), ha realizado un trabajo fundamental por un mejor conocimiento del fondo pagano de nuestra civilización, tal como se revela en los textos medievales. Continuador de Dumézil, de Duby y de Le Goff, Cl. Lecouteux inicia una autentica arqueología del imaginario europeo. Una de sus intuiciones, que corrobora en el hilo de sus libros, es que, para nuestras regiones, el Medievo germánico es mucho más importante que el céltico o el romano. En sus rigurosos trabajos, nos invita a redescubrir las leyendas germano-escandinavas, que ha marcado profundamente nuestra cultura. Entre sus libros, aconsejamos su Pequeño Diccionario de mitología alemana (Ed. Entente, Paris 1992), y su serie sobre los seres misteriosos que pueblan nuestras: Enanos y Elfos en la Edad Media (1988), Hadas, brujas y hombres lobo en la Edad Media (1992), Melusina y el Caballero del cisne (1997). Ver también Cacerías Salvajes y cohortes de la noche en la Edad Media (1999). Todos estos libros están publicados por Imago, quien ya había publicado in illo tempore el estimulante ensayo de David Miller, El Nuevo Politeísmo (1979). [Nota; en español están, al menos algunos de ellos, publicados por J.J. de Olañeta, editor.]


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Vocabulario


Paredro : divinidad asociada, en rango subalterno, al culto y las funciones de otra divinidad. Y la palabrita no consta en el diccionario de la RAE.


Hipóstasis: término que designa las diferentes personas (aspectos) de la divinidad.


Muthos / Logos : términos griegos de los que deriva el vocablo “mitología”, el “muthos” es la fábula, el “logos” el razonamiento.


Stemma: Esquema que representa, a la manera de un árbol genealógico, las relaciones existentes entre los diversos ejemplares de un mismo texto.

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